Autismo

Hablemos sobre el autismo: Mitos y realidades

El bum tecnológico y de las redes sociales ha traído numerosos beneficios. Entre ellos, una mayor visibilidad de trastornos y condiciones de las cuales hace algunas décadas se tenía poco conocimiento como el autismo. De hecho, pareciera que  hubiera más personas que lo padecen hoy que hace 50 años.

Con este panorama, no es de extrañar que muchas personas puedan mantener conversaciones sobre el autismo; “yo conozco a alguien que tiene un familiar con autismo”, “tengo un primo/a que es autista”, etc.

El problema no es que se hable o se deje de hablar. El problema es que muchas veces las personas no se encuentran suficientemente informadas y creen tener la última palabra.

Y el problema aun mayor es que muchas de estas opiniones vienen de lo que escucharon por ahí o vieron en la televisión. Y aunque es positivo que haya mayor visibilidad sobre esta condición, lo cierto es que, dichos mitos no ayudan sino a elevar la estigmatización y discriminación hacia las personas autistas.

A continuación te comparto alguno de los mitos más escuchados y propagados sobre el autismo y la verdad en cada uno de ellos. 

Mitos y verdades sobre el autismo

Las vacunas producen autismo

Falso. Ni las vacunas producen autismo, ni la falta de afecto de las madres, ni mucho menos la contaminación del agua.

Las investigaciones y estudios científicos no han encontrado ninguna relación entre el autismo y alguna de estas creencias.

De hecho, todavía no hay un consenso general sobre las causas del autismo o Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Sin embargo lo que sí se sabe es que influyen factores genéticos que producen un alteración en el desarrollo embrionario del bebe. Es decir, el autismo se produce en el embarazo.

Nunca “te dará autismo” en la adultez o en cualquier otra etapa del ciclo vital, porque es una condición del desarrollo neuronal embrionario.

Todos los autistas son iguales

Falso. Como su nombre formal lo indica, no es solo un trastorno sino un espectro. Esto quiere decir, que hay una amplia gama de comportamientos y rasgos que puede presentar alguien con autismo.

Se puede manifestarse de muchas formas en las personas. Algunos podrán comportarse de formas más agresiva que otros; unos desarrollarán más el lenguaje a diferencia de otros y así.

Entonces no hay varios tipos de autismo; es uno solo con varios niveles de funcionalidad situados en un amplio espectro.

Los signos y síntomas más relevantes del autismo son los problemas de comunicación, escasas habilidades sociales y patrones de conducta repetitivos.

Autismo
Photo by Pixabay on Pexels.com

Hay más autistas ahora que antes

Verdadero y falso. En realidad, siempre ha habido una proporción similar de personas con autismo, pero las características, así como la poca información y conocimiento que había de este, hicieron que muchas personas fueran diagnosticadas erróneamente y casi no se hablara de él.

En la actualidad todo ha cambiado y por eso se dice que, “hay más personas con autismo”.

Los autistas son superdotados

Falso. Quizás es uno de los mitos más famosos del autismo, pero lo cierto es que no es cierto.

Sí hay muchos autistas que logran desarrollar habilidades y aptitudes más rápido que personas con un desarrollo típico. Solo pasa en 30 % de ellos poseen algún talento extraordinario.

Por lo tanto, no es cierto que todos sean superdotados y mucho menos que esta sea una característica general del autismo.  

El autismo tiene cura

Falso. El autismo no tiene cura. Quizás en el futuro haya una, gracias a los avances genéticos y tecnológicos, pero en la actualidad no la hay.

Lo que sí hay, son tratamientos psicológicos, farmacológicos y neuronales para aumentar la funcionalidad y promover el desarrollo de habilidades sociales, comunicativas y adaptativas.

Los autistas nunca serán normales

Falso. Al margen lo que implica la palabra “normal”, los autistas sí lo pueden ser. O mejor dicho pueden lograr ser funcionales en cualquier ámbito o área.

Con un tratamiento temprano, una estimulación adecuada, mucho apoyo y aceptación, las personas con autismo, pueden llegar a ser funcionales e independientes en su vida adulta.

Pueden llegar a lograr cualquier cosa, formar una familia, ser exitosos en su vida laboral y ejecutar cualquier proyecto que se propongan.

Las personas con autismo no tienen sentimientos

Falso. Las personas diagnosticas con TEA, experimentan los mismos sentimientos y emociones que cualquier otra persona.

Su dificultad radica en que no saben reconocer lo que están sintiendo. Esto implica que tampoco son capaces de gestionar y expresar sus emociones adecuadamente.

Sin embargo con educación y paciencia pueden aprender a reconocer, nombrar y controlar sus emociones.

Autismo
Photo by Pixabay on Pexels.com

En internet se puede diagnosticar el autismo

Falso. Solo un profesional capacitado de la neurología o la neuropsicología lo puede diagnosticar.

Solo a través de la aplicación de una batería y exámenes cerebrales se puede saber si un niño o una persona tiene o no autismo.

Los tests que abundan en internet para saber si eres autista o saber qué grado de autismo tienes, son completamente falsos y sin fundamento científico.

En conclusión…

Combatir los mitos, prejuicios y estereotipos hacia los autistas, así como con cualquier otra población considerada minoritaria, solo se logra con información confiable, científica y de calidad.

No se trata de dejar de hablar, sino hacerlo con responsabilidad, teniendo en cuenta que todo lo que digamos puedes ayudar a aumentar el estigma o por el contrario reducirlo.

El autismo no solo afecta a quienes lo padecen, también afecta a padres y familiares de estas personas. 

Cada vez que se repite uno de estos mitos, estamos provocando que tengan que enfrentar más dificultades para lograr una buena calidad de vida.

Seamos de los que construyen y edifican.

Créditos portada: Foto de Negocios creado por rawpixel.com – www.freepik.es

Deja un comentario